STUGGART 2


Salimos de Burdeos camino a Friburgo, tardamos bastante en salir con dirección a Lyon porque las obras del puente viejo y además  nos salimos de la A89  por confusión y hasta que volvimos a coger la A-36 pasamos por muchos pueblos y dejamos la autopista. Cuando la volvimos a coger nos faltaban todavía 294 km. Paramos en un descanso de carretera  y descansamos 45 min. con dirección a MULHOUSE, destino Friburgo que tardamos 8 horas y cuarto. El coger autopistas alemanas y adentrarnos en la selva negra fue un alivio porque antes en las francesas teníamos que parar continuamente por los peajes.
También las carreteras estaban supercargadas de camiones.
El hotel lo teníamos a las afueras muy cerca de casas ecológicas y del centro universitario, dejamos el coche y nos pusimos a descubrir la ciudad para poder cenar.Cenamos la comida típica CHUCRUT tocino de la selva negra a KÄSSPÄTZEL que son ñoquis con queso.
 Por la mañana descubrimos más sitios. 




FRIBURGO  es una hermosa ciudad universitaria  y medieval. 
Por la mañana, llevamos el coche hasta un parking cercano a la ciudad para luego poder salir desde allí. 
Caminando sobre suelo de adoquines, llegamos a la plaza del ayuntamiento donde se encuentra el antiguo Ayuntamiento de color rojo y el Nuevo ayuntamiento de 3 cuerpos que se parece a la casita de Hansel y Gretel. 
Pasamos por la Puerta de San Martin (Martinstor de 60 metros y la Puerta de los Suabos (Schwabentor) o entrada a la ciudad.
En la plaza de la Catedral MÚNSTERPLAZ, está el templo gótico del siglo XIV con una torre de 116 m., la plaza tiene una gran mercadillo de verduras.
La calle KONVIKTSTABE  es una calle romántica y verde con casas antiguas,fachadas preciosas y tiendecitas de diseño y artesanales. 
A lo largo de la ciudad existen unos canales o arroyuelos llamados BCHLE

Partimos después de comer hacia STUGGART ,tardamos dos horas y media y la entrada a la ciudad fue lenta porque eran las 5 de la tarde cuando terminan de trabajar los alemanes, nos dirigimos con el navegador a KPMG  y recogimos a Vicent y nos indicó donde vivía. A partir de aquí intentamos vivir a nuestro aire porque él trabajaba, yo me levantaba con él y me iba a acompañarlo a su trabajo y andaba un rato y luego compraba y dejamos las comida preparada para cuando volvieramos de visitar diferentes lugares.
Un día fuimos a ESLINGEN con Vicent y otro a TUBINGER, ambos pueblos muy alemanes pero muy bonitos y cuidados.








No hay comentarios:

Publicar un comentario